Las ofertas del turismo caribeño y centroamericano son irresistibles por sus playas blancas, aguas cristalinas y templadas, sol, pura naturaleza, cultura e historia, diversión, lujo y confort. Un nuevo atractivo se sumó en los últimos años, y ese es el golf, un deporte que mezcla escenarios naturales, deportes y relax.
El agrado será similar más allá del lugar elegido en cualquier parte del Caribe y Centroamérica, por su espectacular clima, los excepcionales paisajes que atraen la mirada, sus instalaciones de excelente calidad, servicio disponible en la mayoría de los hoteles y campos privados, y sobre todo una diversión tranquila que después puede culminar con una tarde de playa bajo el abrasante sol. Quien juegue al golf en el Caribe no importa si lo hará bien o mal, lo que interesa es que lo hará en uno de los paisajes más bellos de la tierra.
El megadestino Cuba cuenta con dos campos de Golf, el Varadero Golf Club, de 18 hoyos, inaugurado en 1998; y el antiguo Club de Golf de La Habana, de 9 hoyos, inaugurado en 1955. Ambos campos, el primero con su magnífica arquitectura y ubicación dentro del paisaje de Varadero, y el segundo a solo 20 minutos del centro de Ciudad de La Habana, enriquecen la oferta turística de Cuba permitiendo que los amantes al Golf encuentren en la Isla un buen lugar para jugar, además de todas las bondades naturales y opciones culturales que encuentran aquí.
En República Dominicana hay que destacar sitios paradisíacos. Uno de esos sitios es La Romana, que se ha transformado en un destino increíble del Caribe dominicano por su exclusivo campo de golf llamado “Diente de Perro”, considerado por los expertos como el número 1 en el Caribe.
Rivera Maya también es destino de golf y lujo, una combinación que ya se ha transformado en una industria turísticas por excelencia. En Puerto Rico, por ejemplo, habitan campos de primer nivel internacional, muchos de ellos utilizados en los torneos de golf más competitivos del mundo.