Chiríqui cuenta con una vistosa fauna, con múltiples especies de mamíferos endémicos, algunos de ellos muy curiosos. En cualquier zona de este lugar se puede disfrutar de la naturaleza, «lejos del mundanal ruido», de la tranquilidad de un pueblo, se puede convivir muy placenteramente con los pobladores de este lugar, en un ambiente rústico o en medio de la naturaleza. Igualmente pueden darse paseos por los bosques o disfrutar de algo más esforzado como el descenso de barrancos, o la travesía de senderos de largo recorrido a través de la selva.
Si su idea es adentrarse en los bosques de Panamá, este destino le ofrece lugares declarados Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad, donde conviven más de 10 000 variedades de plantas y mil especies de aves. Bosques como los de la selva de Darién están categorizados entre los de más rica variedad de flora y fauna del mundo, y no faltan sitios selváticos casi vírgenes, como el Parque Nacional Volcán Barú y el Parque Internacional La Amistad, en las tierras altas de la Provincia de Chiriquí.
Aquí se puede observar rarezas de especies como la avifauna panameña, el Águila Arpía (Harpya Harpia), una de las más impresionantes aves de rapiña del trópico húmedo, o el esquivo Quetzal.
Los amantes de las emociones fuertes tienen en este territorio una plaza de importancia mundial, donde en conjunción y respeto con la naturaleza puede practicarse el surf, las caminatas por la jungla, la montaña o el desierto, el alpinismo o el deslizamiento por los rápidos de los ríos.